CRÓNICA BARCELONA ROCK FEST 2026 - DÍA 2
CRÓNICA BARC ROCK FEST 2026 - DÍA 2 (Dünedain, Accept, Helloween, Sabaton) by Fernando Villacé
CRÓNICAS CONCIERTOS


Una de las cosas que más me gusta de los festivales, es que más allá de la música, siempre te llevas algo más para casa, sobre todo nuevos amigos y de vez en cuando algún descubrimiento, como en este caso fue la Bodega-Restaurante CELLER PANOTXA, un lugar muy apropiado para repostar el depósito y afrontar una segunda jornada que se presentaba muy intensa.
Nos habían reservado la Mesa Metallica y la verdad es que lo pasamos de lujo mientras dábamos buena cuenta de las recomendaciones de un anfitrión de primera como resultó ser Panotxa. Además como asistentes al Rock Fest nos pudimos acoger a la promoción 3×2 en birras ¿Alguien da más?.
Si queréis comer bien, escuchar buena música y obtener un trato de lujo cuando os paséis por Barcelona, apuntad este nombre CELLER PANOTXA.














Como pucelanos que somos, teníamos ganas de ver a nuestros paisanos DüNEDAIN en acción sobre uno de los escenarios más importantes que han pisado. Porqué si, aunque siempre se diga que son abulenses, 2/5 partes de la banda, en concreto su vocalista Carlos Sanz y su bajista Alberto P. Velasco son de la ciudad del Pisuerga.
Llegamos cuando ya habían arrancado con "A un paso del cielo" con un buen puñado de fieles seguidores ya entregados y levantando el puño a las órdenes de Carlos, que no dejaba de recorrer la pasarela para saludar y animar al público.
Me sorprendió gratamente la cantidad de gente que fueron capaces de congregar a pesar de tocar a las 15:30h con más de 30 grados dando caña.
Qué importante es el sonido para disfrutar de una concierto en condiciones. Esta vez si que pudieron demostrar la banda TOP que son, no cómo hace unos años cuando les vi cerrando el Z! live con un sonido pésimo y unos problemas técnicos que arruinaron su actuación.
Aunque ya cuentan con una buena colección de grandes temas, el pasado año publicaron "Érase" uno de los mejores lanzamientos nacionales del 2025 del que nos mostraron "Oh Yeah!", un tema buenrrollista que justo es lo que transmitió al público.
Sobre el escenario vi a una banda mucho más motivada y compenetrada que en ese Z! que os he comentado. La compenetración la noté sobre todo entre Tony y Carlos en las voces, mucho mejor que la vez anterior. Destacar la buena labor de toda la banda que sonó atronadora durante todo el show, con una mención especial a Alberto que fue el que más activo se mostró sobre el escenario recorriéndolo de cabo a rabo y ametrallandonos de vez en cuando con su bajo al más puro estilo Steve Harris.
Conocedores de que el Rock Fest era un buen escaparate para ellos, no escatimaron en medios dentro de sus posibilidades, con dos pancartas con el logo de la banda flanqueando ambos lados del escenario y columnas de humo y pirotecnia acompañando la interpretación de los temas.
Con "Legado" y sobre todo "Vuela" de Pandemonium, mi álbum favorito, lograron convencer tanto a sus fans como a muchos de los que no les conocían tanto y que seguro les empezaron a tener en cuenta a partir de esa calurosa tarde barcelonesa.
Cuando se "fundieron los plomos" al comenzar "Fenix" me temí lo peor y los fantasmas del accidentado Z! Live me vinieron a la cabeza. Por suerte, tras unos minutos pudieron seguir regalándonos temazos como "Unidos", "1000 golpes", o "La misma canción", grandísimo tema de su última. obra.
Hacía tiempo que no escuchaba "Corazón de invierno" que fue recibida como un verdadero himno por una carpa con un aspecto inmejorable y que sirvió para poner el broche de oro a una gran actuación de una grandísima banda, que demostró ser de las mejores de nuestro país en la actualidad.
Felices se veía a los castellanos mientras recibían una merecida ovación, conscientes de haber aprovechado la gran oportunidad que les había dado el Barcelona Rock Fest.
¡Grandes DÜNEDAIN!
SETLIST:
1. A un paso del cielo
2. Oh Yeah!
3. Legado
4. Vuela
5. Fénix (interrumpida por problemas técnicos)
6. Unidos
7. 1000 golpes
8. La misma canción
9. Por los siglos de los siglos
10. Corazón de invierno


TANKARD Y "EL GOLPE"
Aunque me gusta el Thrash Metal desde que surgió el movimiento allá por los 80, nunca fui muy seguidor de TANKARD, no es que me gusten o no, simplemente no los he seguido lo suficiente. Aun así, si eras lector habitual de las revistas de la época, no poodías evitar verlos en ellas, ya que gracias a ser unos de los primeros abanderados de la "fiesta cervecera" cogieron bastante fama, circunstancia que han sabido aprovechar y que les ha mantenido más de 40 años en el candelero.
El caso, es que con el hype que teníamos mi compi Dani y yo tras la buena actuación de Dünedain, decidimos unirnos a la fiesta que prometía ser la actuación de los germanos a pesar de los treintaybastantes grados que golpeaban Can Zam. Alrededor cuarenta minutos disfrutamos de la actuación de TANKARD, que además de diversión ofrecieron una buena dosis de Thrash Metal de la vieja escuela, acompañados por un buen sonido que les permitió lucirse más si cabe. El peso de la actuación lo llevó en todo momento su vocalista Guerre, que a pesar de su muy bien conservada barriga cervecera, no dejó recorrer el escenario de un lado a otro.
Disfrutando estaba yo de la fiesta, cuando de repente empecé a notar un inesperado cansancio ... y es que tanta cerveza con los TANKARD y el traicionero sol que me estaba dando por la espalda, no podían ser una buena combinación.
Casi arrastras llegué a la carpa para intentar protejerme del sol, ni 10 segundos tardé en tirarme al fondo de la misma para intentar echarme una siestecilla a ver si me recuperaba. En mi intento de siesta, escuchaba al Chino Banzai cantar clásicos como "Juega Legal", "Rock Duro" o "Banzai", pero no tenía fuerzas para levantarme y ahí me quedé "tirao".
Lo siguiente que recuerdo es a mis colegas con cara de preocupados intentándome levantar y arrastrándome hacia la sombra y echándome hielo y agua encima a ver si reaccionaba. Me tuvieron que sacar de la abarrotada carpa para presenciar a NAPALM DEATH, ya que aquello podria haber acabado en verdadero desastre si los fans de NAPALM DEATH se comportasen como normalmente lo hacen en los conciertos de Grindcore y yo en el suelo.
Tras no se cuantas botellas de agua helada y cubitos más sobre mí ardiente cuerpo y una anónima cuidadora que no dejó de avanicarme mientras de fondo sonaban PRIMAL FEAR (Perdón amigos, que sé que era una de las bandas que más ganas teníamos de ver), fui evacuado al puesto de la Cruz Roja al ver que no reaccionaba. Acojonao pasé las dos horas siguientes casi inconsciente sobre una camilla con una vía para hidratarme y bebiendo glucosa. Solo las vibraciones de esa caseta metálica mientras Primal Fear y Testament daban caña, me despertaban de vez en cuando. De fondo oía debatir a los integrantes de la Cruz Roja si me llevaban a urgencias o esperaban a ver si me recuperaba, lo cierto es que di por finiquitado el festival,... hasta que ¡Se dio el milagro!: Me sacaron fuera del puesto, donde me esperaban con cara de preocupados mis colegas (gracias tíos, si no fuese por vosotros igual ya estaba al otro lado), y tras el descanso después de TESTAMENT, empezaron a sonar las notas de "The Metal Heart" y la recuperación vino de inmediato. No había terminado uno de mis temas favoritos de toda mi vida metalera y ya estaba en pie solicitando mi alta para poder ver cuanto antes a los grandes ACCEPT.














Sorprendidos se quedaron los de la Cruz Roja de mi pronta recuperación y por suerte rápidamente me soltaron al ruedo para seguir con la faena.
El lateral del escenario se encontraba bastante cerca, con lo que ya pudimos presenciar el final de ese clásico de nuevo cuño llamado "Teutonic Terror" que sonó cañón, acompañado de confetis, que yo me tomé como si celebrasen mi milagrosa recuperación, ... ja, ja, ja. No sé cuantas veces he visto ya a ACCEPT (por desgracia nunca con UDO), pero da igual cuando y donde ¡Siempre suenan de PM!, especialmente en el Rock Fest donde siempre que los he visto se han alzado con el premio a "mejor sonido del festival". Sonido impecable.
Los alemanes son bastante clásicos y previsibles en cuanto a montajes se refiere, ya sabes, batería elevada sobre el reconocible logo de la banda, escenario con ambiente heavy métal total, pasarelas y plataformas para que luzcan más sus habituales coreografías, imagen de fondo (en este caso haciendo referencia al 50 aniversario que están celebrando), algo de pirotecnia, columnas de humo, ... en los tiempos que corren yo explotaría algo más las posibilidades que te dan las pantallas LED. Pero visto lo visto, no es algo necesario para triunfar como lo hicieron los teutones una vez más. ¡CONCIERTAZO!.
Varios cambios ha habido desde que los vi hace dos años en el Rock Imperium hasta la actualidad, pero eso para ACCEPT no tiene importancia, mientras siga encima del escenario el gemelo de Bruce Willis dirigiendo la orquesta y Mike Tornillo a su lado (quien iba a decir que nos iba a hacer "casi olvidar" a UDO), todo parece ir sobre ruedas independientemente de los acompañantes, que siempre cumplen a la perfección, como en este caso lo hicieron Philip Shouse a la guitarra, Martin Motnik al Bajo
y Christopher Williams a la Batería. Por cierto, no noté para nada el regreso a las dos guitarras en vez de a las tres con las que experimentaron su anterior gira.
Imposible no disfrutar cuando suena el inconfundible riff de "Restless and Wild" y no unirse a cantar ese potente estribillo sumándose a las miles de voces que lo hacían a la vez.
Fue una inesperada sorpresa que la siguiente en caer fuese "Run If You Can" del álbum "Breaker" a la que Tornillo llegó sin problemas, demostrando que hoy por hoy está en mejor forma, tanto vocal como física, que Mr. Dirkschneider, a pesar de que ambos pasan ya de los 70.
Hubiese preferido los temas completos, pero escuchar seguidos "Monster Man", "Aiming High" y "Wrong Is Right" en modo medley, me supo a teta, sobre todo porque el primero y el último era la primera vez que lo hacía en directo. No entiendo como nunca tocan "Russian Roulette" cuando para mí es uno de sus mejores temas, a ver si se animan para la gira 50 aniversario y puedo escucharlo al menos una vez en directo.
"Love Child" si que sonó completa y perfecta, como la rápida Breaker cuyo potente y novedoso final me encantó, con toda la banda encima de la plataforma central formando una de esas poses tan ACCEPT. Ya sin prácticamente luz, con la banda y público totalmente entregados e integrados, sonó de forma impecable la controvertida "Son of a Bitch".
Como estábamos justo al lado contrario del escenario donde luego iban a tocar otros alemanes de renombre, decidimos acercarnos e ir cogiendo buen sitio. Evidentemente la visibilidad era mucho mejor que desde el lateral donde nos habíamos acomodado y el sonido rozaba la perfección. Justo a medio camino empezaron a sonar las inconfundibles notas de "Princess of the Dawn", con lo que nos tocó pararnos para poder disfrutar al 100% de uno de los momentos cumbres del concierto, piromanía incluida para la ocasión. Piel de gallina cuando miles de gargantas al unísono, convertimos ese solo tan épico en un coro "a capella". Ahora sí, con ya la noche bastante cerrada, el simple pero efectivo escenario, lucía mucho más, aunque quizás mucho menos de lo que los alemanes se merecen.
No soy de medleys, para eso ya está la Década Prodigiosa, pero he de reconocer que es una buena forma de hacer disfrutar al personal de más temas en un tiempo bastante limitado como el que las bandas suelen tener en los festivales, así que bienvenidos fueron los extractos de "Demon's Night", "Starlight ", "Losers and Winner" y "Flash Rockin' Man". Donde me sorprendió el aguante que demostró el Sr. Tornillo, que a esas alturas llegaba sin problemas a los exigentes registros de algunos de los temas.
"Pandemic" fue el segundo y último himno que tocaron de la "era moderna" , que se ha convertido en otro clásico más por derecho propio, y si no que se lo digan a mi compi Dani, que cada una de las cinco veces que he visto a ACEPPT con él, me recuerda que es su tema favorito de los alemanes (es lo que tiene ser milénial).
La imagen trasera cambia por una nueva versión de esas dos icónicas Flyng V entrelazadas y rodeadas de fuego, de fondo suena algo así como "aidi, aido. aaa " y el speed metal se apoderó de Can Zam con la tralla de "Fast as a Shark" con sorpresón incluido, ya que el gran Ralf Scheepers la cantó a dúo con Mark Tornillo. Siempre uno de los momentos más celebrados y que con el buen sonido que había disfruté al máximo, ... ufff!! es que ese solo doblado siempre consigue removerme y hacer volar mi imaginación a maravillosos tiempos pretéritos.
Y para ¡Sorpresa, sorpresa! la de tener sobre el escenario a Chuck Billy uniéndose a la fiesta para interpretar el obligado e imperdible "Balls to the Wall". Como detalle indicar que a pesar de ser un tema hiperconocido, el bueno de Chuck se vio obligado a salir con sus gafas para poder leer el telepromter. A pesar de la inevitable participación del público en los "ohhh, oooh, ohhh" más famosos del heavy metal, esta vez no lo alargaron tanto como de costumbre. Seguramente para ganar tiempo y regalarnos "I'm a Rebel" como fin de fiesta por todo lo alto, con el espíritu AC/DC sobrevolando el cielo de Santa Coloma.
Ya sé que hay muchos que se quejan de que siempre tocan los mismos, pero si esos mismos son ACCEPT en este estado de forma, por mi que repitan todos los años hasta que se retiren. Para mí uno de los grandes triunfadores de esta edición del Barcelona Rock Fest y sin necesidad de gastarse una fortuna en pirotecnia, tanques, disfraces, ni hostias ... ¡ACCEPT FOREVER!
SETLIST:
1. Metal Heart
2. Teutonic Terror
3. Restless and Wild
4. Run If You Can
5. Monster Man / Aiming High / Wrong Is Right
6. Love Child
7. Breaker
8. Son of a Bitch
9. Princess of the Dawn
10. Demon's Night / Starlight / Losers and Winners / Flash Rockin' Man
11. Pandemic
12. Fast as a Shark (Con Ralf Scheepers)
14. Balls to the Wall (Con Chuck Billy)
16. I'm a Rebel


























Mira que pensaba yo que uno de mis sueños incumplidos iba a ser el poder ver a HELLOWEEN con Kai Hansen y Michael Kiske, pero gracias a esta reencarnación permanente de los alemanes, posiblemente por el poderoso caballero Don Dinero, esta era ya la sexta vez que tenía delante de mí ese enorme telón a la vista con el logo de la calabaza. Esta vez no estaba tan excitado como la primera que los vi en el Pabellón, ahora llamado Movistar Arena, con esta formación que en teoría se reunió para “satisfacer a los fans” con la gira Pumpkins United y que gracias al éxito de la misma, está más que consolidada con dos discos a sus espaldas y un tercero en camino. No tan excitado, pero sí muy expectante por saber el setlist que nos tenían preparado para la celebración de su 40 aniversario, ¿Optarían sólo por grandes éxitos como habían hecho en alguna de sus últimas actuaciones o nos deleitarían con alguno de los nuevos temas de “Giants & Mosters”?, la respuesta la tendríamos muy pronto, el telón estaba a punto de caer.
Apuesta a caballo ganador comenzar con “March of Time”, uno de los temas que no tocaron en su anterior gira y que han incluido en esta a petición popular, ya que es uno de los más queridos por el público keyperiano. El que saliesen Kiske y Deris a interpretarla a duo, en vez de Kiske en solitario, creo que es todo un indicador de como andan de forma ambos vocalistas.
Ya nos vale, es que no espabilamos, otra vez centrados y bastante adelantados y otra vez que nos tuvimos que mover en busca de un mejor sonido ya que tanto las voces como las guitarras no sonaban tan alto como deberían, se oían, pero lo justo.
Lo que salta a primera vista nada más comenzar el show, es que la banda ha buscado a un buen estratega detrás del fructífero negocio que se han montado, ya que HELLOWEEN SA reinvierte mucha de la pasta que gana en ofrecer un buen espectáculo y eso es de agradecer, de hecho, creo que es una de las claves de que el éxito les siga dando la cara. Como novedades, las grandes hileras de luces verticales que flanquean ambos lados del escenario, dando mucho juego a lo largo del show y el holograma de “El Guardían de las siete llaves” ejerciendo de narrador durante varias partes del show (al parecer con la voz grabada de Michael Weikath), que la verdad que queda de lujo. Por cierto, cada vez que veo a una de las grandes bandas de los 80 con este tipo de shows y en escenarios tan importantes, me doy cuenta de lo mal que gestionaron su carrera nuestros BARÓN ROJO, que en su día estuvieron a la altura o por encima de muchas de estas bandas y que, si hubiesen echo las cosas de otra forma, bien podrían estarlo actualmente.
Mientras El Guardián nos daba la bienvenida y nos decía lo buenos que habíamos sido los fans españoles en estos 40 años, Dani (mi guardián particular) y un servidor, nos movimos ligeramente hacia atrás para sentirnos un poco más libres y buscar un mejor sonido.
Por suerte para “The King for a 1000 Years”, no sé muy bien si por los ajustes de los técnicos de sonido o por nuestro pequeño desplazamiento, aquello ya sonaba realmente bien y poco a poco fue acercándose a la excelencia que te esperas de una banda de ese calibre, cosa que no sucedió en todo el recinto, ya que según me comento Mr Trasgu, donde él estaba situado las voces nunca se llegaron a escuchar bien del todo. Tema que no me esperaba, yo hubiese elegido unos 50 antes que ese, pero la verdad es que en directo me convenció y para nada desentonó con el resto.
Respecto a la producción del espectáculo que ofrecen, en este tema te empiezas a dar cuenta del salto adelante que han dado en este aspecto, al tener la sensación durante varios tramos, de estar en un show de esos que llaman inmersivos, al creerte dentro de la catedral proyectada en la parte trasera. De agradecer también, el que cada músico estuviese continuamente iluminado por uno de esos focos que les persiguen durante todo el concierto. A diferencia de otros años y en otros festivales, esto se repitió en prácticamente todas las actuaciones, cosa muy de agradecer, ya, que si no es así, los artistas muchas veces acaban convirtiéndose en meras sombras a las que perseguir.
Pronto llegó el tema con el que me desvirgaron las calabazas; “Future World”, con toda la banda todavía presente sobre el escenario y los confetis invadiéndolo por primera vez. Kai Hansen hace sus primeros apoyos como solista en uno de los temas mejor recibidos de la noche.
Incógnita despejada cuando Deris nos invita a viajar a Tokio, por suerte iban a tocar temas de su última obra y además habían comenzado por “This Is Tokyo”, tema muy hardrockero al que algunos puretas han dado mucha caña, pero que a mi me encanta y que sonó muy bien, con un Kiske que me pareció más participativo que en la versión de estudio.
Michael se dio su primer respiro mientras Andi daba buena cuenta de “We Burn”, otra que no me esperaba y que me sorprendió gratamente ya que es de mis temas favoritos de la era Deris. Con ese título estaba claro que la pirotecnia iba a estar muy presente, incluido el potente lanzallamas utilizado por el activo cantante.
Bien le vino el descanso al exrubio para poder hacer frente a otra novedad en el setlist, la exigente “Twilight of the Gods”, que Kiske defendió francamente bien, aunque ayudado por esos ya habituales delays, que rematan sus otrora inalcanzables agudos. Parece que cuando se agacha y cierra los ojos coje energía el tío. Me gustó mucho la proyección de las máquinas de recreativos vintage ¡Qué recuerdos!.
Hora de tomarse un respiro con “Into the Sun”, tema que Andi parece haber escrito para que se puedan lucir tanto él como su ahora “mejor amigo“ Miguel. Estuvo bien, pero yo hubiese elegido por delante muchos otros de su último disco. Era cuando me esperaba el momento “taburete” al que nos tienen acostumbrados en las últimas giras, pero parece que los señores todavía podían aguantar de pie.
Nueva aparición de El Guardián para hablarnos de la etapa anterior a su creación y presentarnos la espídica “Ride the Sky”. No podía ser otra para dejar atrás el habitual medley que nos ofrecían en anteriores giras para recordar aquel maravilloso “Walls of Jericho”. Está claro que las cuerdas vocales de Kai ya no están para muchos trotes, pero para hacernos disfrutar con tremendo temazo le sobra y le basta, aderezado además con grandes columnas de humo muy a la vieja usanza.
“Hey Lord” nunca fue uno de mis temas favoritos y la verdad que muchos deben tener la misma sensación ya que fue posiblemente el que más de puntillas pasó por tierras barcelonesas esa noche, menos para los ultrafans de las primeras filas que siguieron demostrando su pasión por las calabazas.
Me encantó como sonó la novedosa “Universe (Gravity for Hearts)” que Kiske defendió muy bien, no se tuvo ni que agachar para coger fuerza. Supongo que al ser un tema reciente, estará más adecuado a sus actuales capacidades. En este caso el apoyo en las segundas voces vino de parte de Sahsa, que, aunque alguno no lo sabéis, ejerce a veces de cuarto vocalista de la banda. La recreación que acompañó a este tema fue posiblemente la que más me gustó, nuevamente con una experiencia inmersiva, dando la sensación de que el universo se tragaba a la batería.
Dani Löble demuestra tema a tema lo gran músico que es, pero ¿Es necesario un solo de batería para una banda como HELLOWEEN? Creo que en alguna de las giras anteriores tenía cierto sentido, ya que rememoraba uno de los solos que realizaba el tristemente desaparecido Ingo Shwichtenberg, pero en la actual lo veo totalmente innecesario y bien podían sustituirlo por uno de los muchos temas que nos encantaría escuchar.
Creo que es la primera vez que con esta formación “I Wan Out” no cierra el show. La reacción ya te la puedes imaginar, éxtasis total nada más que suenan las primeras y reconocibles notas de su tema más icónico. Por supuesto no faltaron confetis y demás aderezos.
Un poco de calma tras tanto alboroto con el, ahora sí, “momento taburete”. Los dos vocalistas con guitarra acústica en mano, nos ofrecieron un momento realmente íntimo con Kiske arrancándose por The Beatles con un fragmento de “Let It Be”, enlazado directamente con “In the Middle of a Heartbeat” interpretada totalmente en acústico por Deris y la primera parte de “A Tale That Wasn't Right” por Kiske, con la explosión final a partir del solo, apareciendo toda la banda para interpretarla en eléctrico. Me resultó curioso que Deris se hiciese cargo de las partes agudas en el duo final que realizó con Kiske.
Fuera todo lo innecesario del escenario para volver a los inicios de la banda. Como por arte de magia, apareció un muro de amplificadores flanqueando la batería de Dani, con el logo más primigenio de la banda en la parte trasera, para volver a saltar el muro de Jericó y que Kay Hansen se hiciese cargo en solitario de “Heavy Metal Is The Law”, que me encantó escuchar entero ya que después de “Ride The Sky” es mi tema favorito de aquel lejano disco de debut.
Justo en este momento salió por última vez El Guardián para despedirse de nosotros y volvernos a recordar que están celebrando sus 40 años de existencia, lo buenos fans que éramos y bla, bla, bla (Suerte que Dani me iba traduciendo, porque yo de inglés ni papa).
Algunos se quejan de que los alemanes tiran mucho de temas largos, pero disfrutar de “Halloween” en vivo con esa terrorífica ambientación que lo acompaña, no tiene precio. Boquiabierto una vez más para disfrutar de otro de los “temas de mi vida”.
Está claro que por muchos cambios de setlist que hagan, nunca puede faltar “Eagle Fly Free”, que Kiske sigue defendiendo bien aunque ya estemos en los momentos finales del show y tenga que tirar bastante de la ayuda del público y del delay. Francamente, creo que es al integrante que mejor le viene este formato, ya que dudo que aguantase un concierto completo con este nivel de exigencia en la actualidad.
No me esperaba “Power” a estas alturas, tema buenrollista donde los haya y que siempre anima la fiesta. Fiesta que llegó a su fin con el médico de cabecera que tienen asignado todos los fans de los almanes, un tal “Dr. Stein”, que nos dejó a todos con una sonrisa de oreja a oreja. La faena la remató “El Guardián de las siete llaves” que nos lanzaba sus bendiciones mientras todos cantábamos al unísono el estribillo del tema que le dio tanta fama y algunos tenían la suerte de jugar con las calabazas gigantes que flotaban sobre sus cabezas.
Pues nada, otra gran cosecha de calabazas este 2026 . La verdad es que disfruté mucho del concierto de los alemanes, que además hicieron bastantes cambios en el setlist con temas que no había presenciado nunca en vivo, al menos en esta última etapa.
No he comentado nada de los músicos, pero los malos rollos parecen haber quedado enterrados para siempre, al menos sobre el escenario, y cada uno sabe el papel que tiene que jugar. Ahí siguen la simpatía de Kai Hansen, la divertida hiperactividad de Markus Grosskop, la seriedad, aunque alguna sonrisa se le escapó, de Michael Weikath (cambiando el chicle por el cigarro en algunas ocasiones), la frescura y las guitarras futuristas de Sascha Gerstner, la pegada de Dani Löble, la voz de Kiske y el liderazgo de Andi Deris.
Ya ves, para algunos… ¡40 años no son nada!.
SETLIST
1. March of Time
2. The King for a 1000 Years
3. Future World
4. This Is Tokyo
5. We Burn
6. Twilight of the Gods
7. Into the Sun
8. Ride the Sky
9. Hey Lord!
10. Universe (Gravity for Hearts)
11. Drum Solo
12. I Want Out
13. In the Middle of a Heartbeat
14. A Tale That Wasn't Right
15. Heavy Metal (Is the Law)
16. Halloween
17. Eagle Fly Free
18. Power
19. Dr. Stein














Una de las razones por las que me decidí este año por el Rock Fest en vez de otras alternativas fue la inclusión en el cartel de "savia nueva" como cabezas de cartel; en concreto, dos de mis bandas favoritas de "última generación": SABATON y POWERWOLF. Además, me serviría para poner un poco de orden en mi TOP de bandas contemporáneas.
La putada había sido tener que elegir entre los guerreros suecos y El Guerrero en el Desierto, que a esa misma hora tocaba en la carpa comandando a Los Barones. Aunque la tentación de optar por mis raíces musicales siempre estuvo ahí, al final opté por SABATON, ya que viviendo en Madrid sé que voy a tener bastantes posibilidades de verlos cerca de casa no tardando.
Esta vez no íbamos a caer en el error de siempre, así que, avanzando no con poca dificultad entre las tropas enemigas, nos situamos bien en la retaguardia, casi al lado de la mesa de mezclas para tener buen ángulo de tiro.
Como era de esperar, "Ghost Division" fue la encargada de abrir fuego, como lo lleva siendo ya no sé cuántas giras. Nunca mejor dicho lo del fuego, porque algo de estrategia militar les puede faltar a los suecos, pero munición tienen de sobra. Si no provocaron un incendio en los alrededores esa noche fue de milagro.
El tema en sí me gusta mucho y es ideal para abrir el show, aunque cuando ya habían pasado unos 45 segundos sin pirotecnia me empecé a preocupar y pensé que igual se les habían perdido los petardos por el camino. Pero no; bien avanzado el tema... ¡Hostias!, menudo susto me llevé con el petardazo que dio eso. Parecía una mascletá.
Una pena que las guitarras se oyesen mucho menos. Bueno, en realidad las guitarras y todos los instrumentos; lo único que sonaba a la perfección eran los samplers. Tan perfectos eran que se convirtieron en los absolutos protagonistas, dejando a los instrumentos "reales" en un muy segundo plano, cosa que no me gustó absolutamente NADA. Pero bueno, era el primer tema y habría que esperar a los lógicos ajustes de sonido del comienzo de show. Además, estábamos bastante cerca del técnico y seguro que estaba escuchando lo mismo que yo y lo arreglaría.
Comenzó a sonar su último single "Yamato" y aquello sonaba similar. Esperando al solo para ver si la guitarra se escuchaba mejor, me dediqué a contemplar el espectacular escenario, en el que destaca ese tanque que hace de soporte de la batería, los micros-fusiles con el casco colgado... Y es que la temática de guerra da para mucho, la verdad, y los suecos la han sabido aprovechar al máximo. Pero vamos a la música, que es lo principal en un concierto. Llegó el solo y aquello sonaba igual de bajo. Por mucho headbanging que hiciesen Chris Rörland y Thobbe Englund, sus guitarras parecían aún muy bien "camufladas" para no ser descubiertas por el enemigo.
Bastante cabreado por no escuchar eso como me esperaba, convencí a mi compañero de batalla, Abel Trasgu, para movernos un poco. Según él no sonaban tan mal, pero, como soldado que es, no le quedaron más webs que obedecer las órdenes de un mando superior. Ja, ja, ja.
Rara la sensación que tuve escuchando "The Red Baron" mientras en la pantalla planeaba ese famoso Fokker rojo. ¡Mira, no me provoquéis, que todavía me voy ahí al lado a ver a Los Barones! Seguro que a ellos les suenan más las guitarras. Ya me sonaban algo mejor, aunque muy bajitas para mi gusto. Cuando el soldado Trasgu me dijo que él no notaba la diferencia, caí en la cuenta de que igual querían que sonasen así ¡Pues vaya mierda!
No quedaba más que intentar acostumbrarse a esta "nueva realidad" y disfrutar de "The Red Baron", que es uno de mis temas favoritos. Además, Joakim Brodén aprovechó para arengar a las tropas y... oye, para lo desanimado que me encontraba, algo consiguió. El Sr. Brodén canta como canta, pero carisma no le falta para dirigir a su ejército de fieles seguidores.
Mira que me gustan en disco "The Last Stand" y "Great War", pero me sonaron tan descafeinadas en medio de tanta perfección sampleada que me vino hasta un pequeño bajón. Tampoco me extrañaría que fuese otro amago de golpe de calor con todo el fuego que salía del escenario, sobre todo durante "Great War". En realidad creo que me dediqué más a disfrutar del espectacular show que de la música en sí, aunque para eso podría haber ido a Toledo a ver Puy du Fou.
Recalcar que los coros sonaban la hostia de bien. No digo que la tropa no cantase, pero entre tanto sampler alguna "ayudita" seguro que venía de premio. Ya puestos a criticar, quiero mostrar mi desacuerdo total con los extendidos discursos que van dando cada uno de los integrantes de la banda. Al menos que pongan subtítulos o un cartel como hacen ahora durante los anuncios de la tele, ya sabes eso de "volvemos en siete minutos", así te puedes ir tranquilamente al baño o a por una birra.
¡Ahora sí, coño! Las guitarras aparecieron en "Stormtroopers", mi tema favorito. Faltaba más, creo que es de los pocos que tienen que se basa sobre todo en las guitarras y los teclados pasan a un segundo plano. Me extrañó que justo en mi tema favorito no hubiese tanta pirotecnia... hasta que ¡PUM!, otro petardazo y, de repente, todo se apagó. —¡A la mierda! —grité. Os juro que pensé que aquello había petao, pero no, era un efecto y a los tres segundos, todo se encendió y siguieron como si nada. Realmente consiguieron engañarme, ja, ja. Sin duda fue mi momento favorito del concierto y el más heavy del show, incluido ese coro 100 % ACCEPT a mitad del tema. Ya que hago referencia a los alemanes, comentaros que era la segunda vez que veía a ACCEPT "teloneando" a SABATON y la segunda que se los habían merendado sin compasión.
Siempre pensé que los villancicos se reservaban para la Navidad, pero parece que para los suecos no es así, ya que la siguiente en caer fue "Christmas Truce", donde además se sumó todo un coro de seis personas (o dos coros de tres, ya que estaban repartidos en dos plataformas elevadas, una a cada lado del escenario), decididos a ser coprotagonistas en la función de esta noche. La verdad es que quedó muy emotiva con las luces de los móviles primero y ese balanceo de brazos que ya puedes ver tanto en un concierto de David Bisbal como en uno de METALLICA.
En esta ocasión, hay que dar la enhorabuena al técnico de sonido, porque, mira tú que lo de las guitarras le estaba costando, pero esos coros sonaban PERFECTOS, a la altura de las dos veces que he asistido a la ópera en mi vida... Mmm... ejem. Me sorprendió que el coro permaneciera en más temas, pero oye, ya que estaban, había que aprovecharlos bien, así que se quedaron prácticamente todo el concierto.
"Crossing the Rubicon" fue de las que más me gustó, sobre todo cuando llega ese poderoso y contagioso estribillo, que además de cantar te anima a levantar el puño, contagiado por las proyecciones emitidas y la coreografía de los propios coristas.
Para mí, el siguiente tramo del concierto supuso un bajón considerable, y no porque sonara mal, todo lo contrario: sonaba demasiado perfecto. Sino porque considero que abusan de los medios tiempos con ese ritmo de marcha militar tan propio en ellos, arreglos sinfónicos (sampleados, claro), coros perfectos... Así fueron cayendo tema tras tema entre un montón de humo, fuego, pirotecnia e imágenes espectaculares... Puedes revisar el setlist del final para ver el orden. Pero durante este largo tramo me pareció más un concierto de metal sinfónico que uno de power metal. ¡Ojo, que me gustó!, pero no tanto como me esperaba.
Fue ya en el tramo final cuando consiguieron engancharme bastante más, con "Templars", uno de mis favoritos del último disco; la épica "Primo Victoria", uno de sus primeros hits; la himnica "Swedish Pagans"; la powermetalera "Coat of Arms" y, sobre todo, "To Hell and Back", esa que empieza como un emoticono y que puso a botar a tope la campa de Can Zam. Por algo es la más reproducida en Spotify, con más de 235 millones de streams.
¡Y hasta aquí las Fallas de este año!
Como habéis comprobado, sentimientos encontrados. Por una parte, me alegro de que ya no solo bandas como Maiden, Metallica o Kiss sean capaces de ofrecer espectáculos de este nivel; por otra, la parte musical me resultó demasiado perfecta y demasiado sampleada, no siendo capaz de saber de verdad qué era real y qué era pregrabado. Siempre pensé que lo sampleado está bien de apoyo, aunque sea exagerado, como Beast in Black, pero cuando conviertes los samples en el centro del espectáculo, ya no me mola tanto.
¿Decepción? ¡NOOO!, pero casi. Más bien la sensación que puedes tener cuando estás acostumbrado a que tu hijo siempre saque sobresalientes y te llega a casa "sólo" con un notable en el examen final.
Setlist
1. Ghost Division
2. Yamato
3. The Red Baron
4. The Last Stand
5. Great War
6. Stormtroopers
7. Christmas Truce
8. Crossing the Rubicon
9. Soldier of Heaven
10. Night Witches
11. I, Emperor
12. The Attack of the Dead Men
13. Bismarck
14. Hordes of Khan
15. Templars
16. Primo Victoria
17. Swedish Pagans
18. Coat of Arms
19. To Hell and Back


Sin rastro ya del golpe de calor y con ganas de más Rock, decidimos ir a comprobar si esos franceses que se publicitan como "la mejor banda tributo de AC/DC de Europa" cumplían con las expectativas. Y bueno, lo hacen muy bien, aunque me pareció que el vocalista por momentos iba bastante "desbocado" y aceleraba más de la cuenta. Pero en rasgos generales lo pasamos bien. Aparte de la forma de tocar, llamaba la atención la buena imitación de todos los integrantes de la banda, en especial de su vocalista y de su guitarrista, como si quisieran participar en alguna edición de "Tu cara me suena".
Personalmente no la consideraría la mejor banda tributo de los australianos en Europa, ya que en el mismo Rock Fest he visto alguna que los mejora, al menos en el aspecto musical. Por cierto, no era la primera vez que tocaban en el festi, recuerdo que ya los había visto en otra edición no exentos de polémica ya que en al aneterior ocasión lo hicieron en uno de los escenarios principales.
Lo que si me hizo ilusión es escuchar en vivo temas que los originales ya hace tiempo que se olvidaron, como "Money Talks" o "Heatseeker. Aunque para mí no sea el mejor tributo de Europa, si que cmplieron su papel e hicieron saltar y bailar a los que todavía teníamos ganas de fiesta. No faltaron ni los cañones al final del Show con "For Thouse about to Rock", que nos sirvión como fin de fiesta y toque de queda de una jornada que, aunque accidentada, había sido memorable.
PD: No entiendo como con una alineación de lujo como la de esa jornada con Tankard, Primal Fear, ACCEPT y Helloween, Alemania quedó eliminada del mundial.
