CRÓNICA BARCELONA ROCK FEST 2026 - DÍA 2
CRÓNICA BARC ROCK FEST 2026 - DÍA 2 (Dünedain, Accept, Helloween, Sabaton) by Fernando Villacé
CRÓNICAS CONCIERTOS


Tras tres años de ausencia por distintos motivos, este 2026 ha sido el año de "la vuelta del hijo pródigo" a la que hasta 2022 había sido mi casa, mi festival de referencia: el Barcelona Rock Fest.
Varios habían sido los motivos. La mala sensación que me dejó la edición de 2022, que supuso el regreso tras la pandemia; la tardanza en desvelar los carteles en años sucesivos, la potente aparición del Rock Imperium y la coincidencia de fechas con este último (el año pasado, a modo de castigo, decidí no ir a ninguno de los dos, pero el único castigado fui yo, ya que me supuso un año en blanco).
Difícil se presentaba este 2026 la elección, ya que el anuncio del Rock Imperium de Iron Maiden como cabeza de cartel parecía hacer trizas al Barcelona Rock Fest, pero, viendo el cartel en su conjunto y que Iron Maiden prácticamente no había cambiado el setlist de cuando los disfruté el año pasado en el Metropolitano, hicieron que me decidiera por mi "antigua casa".
Y esa sensación de volver a casa es la que tuve tras hacerme con mi pulsera, sin excesivas colas, por cierto, y cruzar esa enorme puerta que en su parte superior pone "Bienvenido al Barcelona Rock Fest". Ese mismo "déjà vu" que sientes cuando vuelves a tu pueblo después de mucho tiempo, con nostalgia por un lado y la sensación de que pocas cosas han cambiado por otro. Es verdad que los cambios realizados me parecen acertados, "exiliando" la zona de baños al final del recinto, la ubicación al principio del variado mercadillo, la nueva situación de la carpa Motörtent, ya que cuando está activa no se solapan los sonidos de los escenarios... peeeero ¿el resto? El resto sigue igual: las guitarras y baterías gigantes, los hinchables... creo que en este aspecto se necesita algo más de innovación para no resultar tan repetitivo. De hecho, casi no me hice fotos, ya que tengo un montón iguales de ediciones anteriores.
Es de agradecer que todo el recinto esté cubierto de césped artificial, que además esta vez "no manchaba" como el de 2022. Curiosamente, la forma de pago sigue siendo en efectivo o con tarjeta, lo que, pensándolo bien, no sé si es bueno o malo, la verdad, porque, aunque es más incómodo, al final no tienes que andar pidiendo devoluciones.
Bueno, ya vale de tanta cháchara y vamos a por lo importante: ¡LA MÚSICA!
Después de nuestro peregrinaje por la geografía española a bordo de eso que siguen empeñados en llamar AVE, pero que de un tiempo a esta parte solo parece un pajarillo, nuestro objetivo era llegar a TYKETTO, cosa que conseguimos. Mientras hacíamos cola pudimos escuchar de fondo las últimas canciones de BLUES PILLS, que sonaban realmente bien, pero que no nos dio tiempo a presenciar.
Me sorprendió la gran cantidad de gente que ya había en el recinto a esa hora tan temprana y con el "calorcito" que hacía. Yo diría que bastante más que en otras ediciones a las que he asistido. Es posible que el hecho de que fuese viernes en vez de jueves, como solía ser habitual, ayudase.














Como pucelanos que somos, teníamos ganas de ver a nuestros paisanos DüNEDAIN en acción sobre uno de los escenarios más importantes que han pisado. Porqué si, aunque siempre se diga que son abulenses, 2/5 partes de la banda, en concreto su vocalista Carlos Sanz y su bajista Alberto P. Velasco son de la ciudad del Pisuerga.
Llegamos cuando ya habían arrancado con "A un paso del cielo" con un buen puñado de fieles seguidores ya entregados y levantando el puño a las órdenes de Carlos, que no dejaba de recorrer la pasarela para saludar y animar al público.
Me sorprendió gratamente la cantidad de gente que fueron capaces de congregar a pesar de tocar a las 15:30h con más de 30 grados dando caña.
Qué importante es el sonido para disfrutar de una banda en condiciones. Esta vez si que pudieron demostrar la banda TOP que son, no cómo hace unos años cuando les vi cerrando el Z! live con un sonido pésimo y unos problemas técnicos que arruinaron su actuación.
Aunque ya cuentan con una buena colección de grandes temas, el pasado año publicaron "Érase" uno de los mejores lanzamientos nacionales del 2025 del que nos mostraron "Oh Yeah!", un tema buenrrollista que justo es lo que transmitió al público.
Sobre el escenario vi a una banda mucho más motivada y compenetrada que en ese Z! que os he comentado. La compenetración la noté sobre todo entre Tony y Carlos en las voces, mucho mejor que la vez anterior. Destacar la buena labor de toda la banda que sonó atronadora durante todo el show, con una mención especial a Alberto que fue el que más activo se mostró sobre el escenario recorriéndolo de cabo a rabo y ametrallandonos de vez en cuando con su bajo al más puro estio Steve Harris.
Conocedores de que el Rock Fest era un buen escaparate para ellos, no escatimaron en medios dentro de sus posibilidades, con dos pancartas con el logo de la banda flanqueando ambos lados del escenario y columnas de humo y pirotecnia acompañando la interpretación de los temas.
Con "Legado" y sobre todo "Vuela" de Pandemonium, mi álbum favorito, lograron convencer tanto a sus fans como a muchos de los que no les conocían tanto y que seguro les empezaron a tener en cuenta a partir de esa calurosa tarde barcelonesa.
Cuando se "fundieron" los plomos al comenzar "Fenix" me temí lo peor y los fantasmas del accidentado Z! Live me vinieron a la cabeza. Por suerte tras unos minutos pudieron seguir regalándonos temazos como "Unidos", "1000 golpes", o "La misma canción", grandísimo tema de su última. obra.
Hacía tiempo que no escuchaba "Corazón de invierno" que fue recibida como un verdadero himno por una carpa con un aspecto inmejorable y que sirvió para poner el broche de oro a una gran actuación de una grandísima banda, que demostró ser de las mejores de nuestro país en activo.
Felices se veía a los castellanos mientras recibían una merecida ovación, conscientes de haber aprovechado la gran oportunidad que les había dado el Barcelona Rock Fest.
¡Grandes DÜNEDAIN!
SETLIST:
1. A un paso del cielo
2. Oh Yeah!
3. Legado
4. Vuela
5. Fénix (interrumpida por problemas técnicos)
6. Unidos
7. 1000 golpes
8. La misma canción
9. Por los siglos de los siglos
10. Corazón de invierno
TANKARD Y "EL GOLPE"
Aunque me gusta el Thrash Metal desde que surgió el movimiento allá por los 80, nunca fui muy seguidor de TANKARD, no es que me gusten o no, simplemente no los he seguido lo suficiente. Aun así, si eras lector habitual de las revistas de la época, no poodías evitar verlos en ellas, ya que gracias a ser nos de los primeros abanderados de la "fiesta cerbecera" cogieron bastante fama, circunstancia que han sabido aprovechar y que les ha mantenido más de 40 años en el candelero.
El caso, es que con el hype que teníamos mi compi Dani y yo tras la buena actuación de Dünedain, decidimos unirnos a la fiesta que prometía ser la actuación de los germanos a pesar de los treintaybastantes grados que golpeaban Can Zam. Alrededor cuarenta minutos disfrutamos de la actuación de TANKARD, que además de diversión ofrecieron una buena dosis de Thrash Metal de la vieja escuela, acompañados por un buen sonido que les permitió lucirse más si cabe. El peso de la actuación lo llevó en todo momento su vocalista Guerre, que a pesar de su muy bien conservada barriga cervecera, no dejó recorrer el escenario de un lado a otro.
Disfrutando estaba yo de la fiesta, cuando de repente empecé a notar un inesperado cansancio ... y es que tanta cerveza con los TANKARD y el traicionero sol que me estaba dando por la espalda, no podían ser una buena combinación.
Casi arrastras llegué a la carpa para intentar protejerme del sol, ni 10 segundos tardé en tirarme al fondo de la misma para intentar echarme una siestecilla a ver si me recuperaba. En mi intento de siesta, escuchaba al Chino Banzai cantar clásicos con "Juega Legal", "Rock Duro" o "Banzai", pero no tenía fuerzas para levantarme y ahí me quedé "tirao".
Lo siguiente que recuerdo es a mis colegas con cara de preocupados intentándome levantar y arrastrándome hacia la sombra y echándome hielo y agua encima a ver si reaccionaba. Casi a rastras me tuvieron que sacar de la abarrotada carpa para presenciar a NAPALM DEATH, ya que aquello podria haber acabado en verdadero desastre si los fans de NAPALM death se comportasen como normalmente lo hacen en los conciertos de Grindcore y yo en el suelo.
Tras no se cuantas botellas de agua helada y cubitos más sobre mí ardiente cuerpo y una anónima cuidadora que no dejó de avanicarme mientras de fondo sonaban PRIMAL FEAR (Perdón amigos, que sé que era una de las bandas que más ganas teníamos de ver), fui evacuado al puesto de la Cruz Roja al ver que no reaccionaba. Acojonao pasé las dos horas siguientes casi inconsciente sobre una camilla con una vía para hidratarme y bebiendo glucosa. Solo las vibraciones de esa caseta metálica mientras Primal Fear y Testament daban caña, me despertaban de vez en cuando. De fondo oía debatir a los integrantes de la Cruz Roja si me llevaban a urgencias o esperaban a ver si me recuperaba, lo cierto es que di por finiquitado el festiival,... hasta que ¡Se dio el milagro!: Me sacaron fuera del puesto, donde me esperaban con cara de preocupados mis colegas (gracias tíos, si no fuese por vosotros igual ya estaba al otro lado), y tras el descanso después de TESTAMENT, empezaron a sonar las notas de "The Metal Heart" y la recuperación vino de inmediato. No había terminado uno de mis temas favoritos de toda mi vida metalera y ya estaba en pie solicitando mi alta para poder ver cuanto antes a los grandes ACCEPT.ove Games














Sorprendidos se quedaron los de la Cruz Roja de mi pronta recuperación y por suerte rápidamente me soltaron al ruedo para seguir con la faena.
El lateral del escenario se encontraba bastante cerca, con lo que ya pudimos presenciar el final de ese clásico de nuevo cuño llamado "Teutonic Terror" que sonó cañón. No sé cuantas veces he visto ya a ACCEPT (por desgracia nunca con UDO), pero da igual cuando y donde ¡Siempre suenan de PM!, especialmente en el Rock Fest donde siempre que los he visto se han alzado con el premio a "mejor sonido del festival". Sonido impecable.
Los alemanes son bastante clásicos y previsibles en cuanto a montajes se refiere, ya sabes, batería elevada sobre el reconocible logo de la banda, escenario con ambiente heavy métal total, pasarelas y plataformas para que luzcan más sus habituales coreografías, imagen de fondo (en este caso haciendo referencia al 50 aniversario que están celebrando), algo de pirotecnia, columnas de humo, ... en los tiempos que corren yo explotaría algo más las posibilidades que te dan las pantallas HD. Pero visto lo visto, no es algo necesario para triunfar como lo hicieron los teutones una vez más. ¡CONCIERTAZO!.
Varios cambios ha habido desde que los vi hace dos años en el Rock Imperium hasta la actualidad, pero eso para ACCEPT no tiene importancia, mientras siga encima del escenario el gemelo de Bruce Willis dirigiendo la orquesta y Mike Tornillo a su lado (quien iba a decir que nos iba a hacer "casi olvidar" a UDO), todo parece ir sobre ruedas independientemente de los acompañantes, que siempre cumplen a la perfección como en este caso lo hicieron Philip Shouse a la guitarra, Martin Motnik al Bajo
y Christopher Williams a la Batería. Por cierto, no noté para nada el regreso a las dos guitarras en vez de a las tres de su anterior gira.
Imposible no disfrutar cuando suena el inconfundible riff de "Restless and Wild" y no unirse a cantar ese potente estribillo sumándose a las miles de voces que lo hacían a la vez.
Fue una inesperada sorpresa que la siguiente en caer fuese "Run If You Can" del álbum "Breaker" a la que Tornillo llegó sin problemas, demostrando que hoy por hoy está en mejor forma, tanto vocal como física, que Mr. Dirkschneider, a pesar de que ambos pasan ya de los 70.
Hubiese preferido los temas completos, pero escuchar seguidos "Monster Man", "Aiming High" y "Wrong Is Right" en modo medley, me supo a teta, sobre todo porque el primero h el último era la primera vez que lo hacía en directo. No entiendo como nunca tocan "Russian Roulette" cuando para mí es uno de sus mejores temas, a ver si se animan para la gira 50 aniversario y puedo escucharlo al menos una vez en directo.
"Love Child" si que sonó completa y perfecta, como la rápida Breaker cuyo potente y novedoso final me encantó, con toda la banda encima de la plataforma central formando una de esas poses tan ACCEPT.
Ya sin prácticamente luz, con la banda y público totalmente entregados e integrados, sonó de forma impecable la controvertida "Son of a Bitch".
Como estábamos justo al lado contrario del escenario donde luego iban a tocar otros alemanes de renombre, decidimos acercarnos e ir cogiendo buen sitio. Evidentemente la visibilidad era mucho mejor que desde el lateral donde nos habíamos acomodado y el sonido rozaba la perfección. Justo a medio camino empezaron a sonar las inconfundibles notas de "Princess of the Dawn", con lo que nos tocó pararnos para poder disfrutar al 100% de uno de los momentos cumbres del concierto, piromanía incluida para la ocasión. Piel de gallina cuando miles de gargantas al unísono, convertimos ese solo tan épico en un coro "a capella". Ahora sí, con ya la noche bastante cerrada, el simple pero efectivo escenario, lucía mucho más, aunque quizás mucho menos de lo que los alemanes se merecen.
No soy mucho de medleys, para eso ya está la Década Prodigiosa, pero he de reconocer que es una buena forma de hacer disfrutar al personal de más temas en un tiempo bastante limitado como el que las bandas suelen tener en los festivales, así que bienvenidos fueron los extractos de "Demon's Night", "Starlight ", "Losers and Winner" y "Flash Rockin' Man". Donde me sorprendió el aguante que demostró el Sr. Tornillo que a esas alturas llegaba sin problemas a los exigentes registros de algunos de los temes.
"Pandemic" fue el segundo y último tema que tocaron de la "era moderna" , que se ha convertido en otro clásico más por derecho propio, y si no que se lo digan a mi compi Dani, que cada una de las cinco veces que he visto a ACEPPT con él, me recuerda que es su tema favorito de los alemanes (es lo que tiene ser milenial).
La imagen trasera cambia por una nueva versión de esas dos icónicas Flyng V entrelazadas y rodeadas de fuego, de fondo suena algo así como "aidi, aido. aaa " y el speed metal se apoderó de Can Zam con la tralla de "Fast as a Shark" con sorpresón incluido, ya que el gran Ralf Scheepers la cantó a dúo con Mark Tornillo. Siempre uno de momentos los más celebrados y que con el buen sonido que había disfruté al máximo, ... ufff!! es que ese solo doblado siempre consigue removerme y hacer volar mi imaginación a maravillosos tiempos pretéritos.
Y para ¡Sorpresa, sorpresa! la de tener sobre el escenario a Chuck Billy uniéndose a la fiesta para interpretar el obligado e imperdible "Balls to the Wall". Como detalle indicar que a pesar de ser un tema hiperconocido, el bueno de Chuck se vio obligado a salir con sus gafas para poder leer el telepromter. A pesar de la inevitable participación del público en los "ohhh, oooh, ohhh" más famosos del heavy metal, esta vez no lo alargaron tanto como de costumbre. Seguramente para ganar tiempo y regalarnos "I'm a Rebel" como fin de fiesta por todo lo alto, con el espíritu AC/DC sobrevolando el cielo de Santa Coloma.
Ya sé que hay muchos que se quejan de que siempre tocan los mismos, pero si esos mismos son ACCEPT en este estado de forma, por mi que repitan todos los años hasta que se retiren. Para mí uno de los grandes triunfadores de esta edición del Barcelona Rock Fest y sin necesidad de gastarse una fortuna en pirotecnia, tanques, disfraces, ni hostias ... ¡ACCEPT FOREVER!
SETLIST:
1. Metal Heart
2. Teutonic Terror
3. Restless and Wild
4. Run If You Can
5. Monster Man / Aiming High / Wrong Is Right
6. Love Child
7. Breaker
8. Son of a Bitch
9. Princess of the Dawn
10. Demon's Night / Starlight / Losers and Winners / Flash Rockin' Man
11. Pandemic
12. Fast as a Shark (Con Ralf Scheepers)
14. Balls to the Wall (Con Chuck Billy)
16. I'm a Rebel














Mira que pensaba yo que uno de mis sueños incumplidos iba a ser el poder ver a HELLOWEEN con Kai Hansen y Michael Kiske, pero gracias a esta reencarnación permanente de los alemanes, posiblemente por el poderoso caballero Don Dinero, esta era ya la sexta vez que tenía delante de mí ese enorme telón a la vista con el logo de la calabaza. Esta vez no estaba tan excitado como la primera que los vi en el Pabellón, ahora llamado Movistar Arena, con esta formación que en teoría se reunió para “satisfacer a los fans” con la gira Pumpkins United y que gracias al éxito de la misma, está más que consolidada con dos discos a sus espaldas y un tercero en camino. No tan excitado, pero sí muy expectante por saber el setlist que nos tenían preparado para la celebración de su 40 aniversario, ¿Optarían sólo por grandes éxitos como habían hecho en alguna de sus últimas actuaciones o nos deleitarían con alguno de los nuevos temas de “Giants & Mosters”?, la respuesta la tendríamos muy pronto, el telón estaba a punto de caer.
Apuesta a caballo ganador comenzar con “March of Time”, uno de los temas que no tocaron en su anterior gira y que han incluido en esta a petición popular, ya que es uno de los más queridos por el público keyperiano. El que saliesen Kiske y Deris a interpretarla a duo, en vez de Kiske en solitario, creo que es todo un indicador de como andan de forma ambos vocalistas.
Ya nos vale, es que no espabilamos, otra vez centrados y bastante adelantados y otra vez que nos tuvimos que mover en busca de un mejor sonido ya que tanto las voces como las guitarras no sonaban tan alto como deberían, se oían, pero lo justo.
Lo que salta a primera vista nada más comenzar el show, es que la banda ha buscado a un buen estratega detrás del fructífero negocio que se han montado, ya que HELLOWEEN SA reinvierte mucha de la pasta que gana en ofrecer un buen espectáculo y eso es de agradecer, de hecho, creo que es una de las claves de que el éxito les siga dando la cara. Como novedades, las grandes hileras de luces verticales que flanquean ambos lados del escenario, dando mucho juego a lo largo del show y el holograma de “El Guardían de las siete llaves” ejerciendo de narrador durante varias partes del show, que la verdad que queda de lujo. Por cierto, cada vez que veo a una de las grandes bandas de los 80 con este tipo de shows y en escenarios tan importantes, me doy cuenta de lo mal que gestionaron su carrera nuestros BARÓN ROJO, que en su día estuvieron a la altura o por encima de muchas de estas bandas y que, si hubiesen echo las cosas de otra forma, bien podrían estarlo actualmente.
Mientras El Guardián nos daba la bienvenida y nos decía lo buenos que habíamos sido los fans españoles en estos 40 años, Dani (mi guardián particular) y un servidor, nos movimos ligeramente hacia atrás para sentirnos un poco más libres y buscar un mejor sonido.
Por suerte para “The King for a 1000 Years”, no sé muy bien si por los ajustes de los técnicos de sonido o por nuestro pequeño desplazamiento, aquello ya sonaba realmente bien y poco a poco fue acercándose a la excelencia que te esperas de una banda de ese calibre, cosa que no sucedió en todo el recinto, ya que según me comento Mr Trasgu, donde él estaba situado las voces nunca se llegaron a escuchar bien del todo. Tema que no me esperaba, yo hubiese elegido unos 50 antes que ese, pero la verdad es que en directo me convenció y para nada desentonó con el resto.
Respecto a la producción del espectáculo que ofrecen, en este tema te empiezas a dar cuenta del salto adelante que han dado en este aspecto, al tener la sensación durante varios tramos, de estar en un show de esos que llaman inmersivos, al creerte dentro de la catedral proyectada en la pantalla trasera. De agradecer también, el que cada músico estuviese continuamente iluminado por uno de esos focos que les persiguen durante todo el concierto. A diferencia de otros años y en otros festivales, esto se repitió en prácticamente todas las actuaciones, cosa muy de agradecer, ya, que si no es así, los artistas muchas veces acaban convirtiéndose en meras sombras a las que perseguir.
Pronto llegó el tema con el que me desvirgaron las calabazas; “Future World”, con toda la banda todavía presente sobre el escenario y los confetis invadiéndolo por primera vez. Kai Hansen hace sus primeros apoyos como solista en uno de los temas mejor recibidos de la noche.
Incógnita despejada cuando Deris nos invita a viajar a Tokio, por suerte iban a tocar temas de su última obra y además habían comenzado por “This Is Tokyo”, tema muy hardrockero al que algunos puretas han dado mucha caña, pero que a mi me encanta y que sonó muy bien, con un Kiske que me pareció más participativo que en la versión de estudio.
Michael se dio su primer respiro mientras Andi daba buena cuenta de “We Burn”, otra que no me esperaba y que me sorprendió gratamente ya que es de mis temas favoritos de la era Deris. Con ese título estaba claro que la pirotecnia iba a estar muy presente, incluido el potente lanzallamas utilizado por el activo cantante.
Bien le vino el descanso al exrubio para poder hacer frente a otra novedad en el setlist, la exigente “Twilight of the Gods”, que Kiske defendió francamente bien, aunque ayudado por esos ya habituales delays, que rematan sus otrora inalcanzables agudos. Parece que cuando se agacha y cierra los ojos coje energía el tío. Me gustó mucho la proyección de las máquinas de recreativos vintage ¡Qué recuerdos!.
Hora de tomarse un respiro con “Into the Sun”, tema que Andy parece haber escrito para que se puedan lucir tanto él como su ahora “mejor amigo“ Miguel. Estuvo bien, pero yo hubiese elegido por delante muchos otros de su último disco. Era cuando me esperaba el momento “taburetes” al que nos tienen acostumbrados en las últimas giras, pero parece que los señores todavía podían aguantar de pie.
Nueva aparición de El Guardián para hablarnos de la etapa anterior a su creación y presentarnos la espídica “Ride the Sky”. No podía ser otra para dejar atrás el habitual medley que nos ofrecían en anteriores giras para recordar aquel maravilloso “Walls of Jericho”. Está claro que las cuerdas vocales de Kai ya no están para muchos trotes, pero para hacernos disfrutar con tremendo temazo le sobra y le basta, aderezado además con grandes columnas de humo muy a la vieja usanza.
“Hey Lord” nunca fue uno de mis temas favoritos y la verdad que muchos deben tener la misma sensación ya que fue posiblemente el que más de puntillas pasó por tierras barcelonesas esa noche, menos para los ultrafans de las primeras filas que siguieron demostrando su pasión por las calabazas.
Me encantó como sonó la novedosa “Universe (Gravity for Hearts)” que Kiske defendió muy bien, no se tuvo ni que agachar para coger fuerza. Supongo que al ser un tema reciente, estará más adecuado a sus actuales capacidades. En este caso el apoyo en las segundas voces vino de parte de Sahsa, que, aunque alguno no lo sabéis, ejerce a veces de cuarto vocalista de la banda. La recreación que acompañó a este tema fue posiblemente la que más me gustó, nuevamente con una experiencia inmersiva, dando la sensación de que el universo se tragaba a la batería.
Dani Löble demuestra tema a tema lo gran músico que es, pero ¿Es necesario un solo de batería para una banda como HELLOWEEN? Creo que en alguna de las giras anteriores tenía cierto sentido, ya que rememoraba uno de los solos que realizaba el tristemente desaparecido Ingo Shwichtenberg, pero en la actual lo veo totalmente innecesario y bien podían sustituirlo por uno de los muchos temas que nos encantaría escuchar.
Creo que es la primera vez que con esta formación “I Wan Out” no cierra el show. La reacción ya te la puedes imaginar, éxtasis total nada más que suenan las primeras y reconocibles notas de su tema más icónico. Por supuesto no faltaron confetis y demás aderezos.
Un poco de calma tras tanto alboroto con el, ahora sí, “momento taburete”. Los dos vocalistas con guitarra acústica, nos ofrecieron un momento realmente íntimo con Kiske arrancándose por The Beatles con un fragmento de “Let It Be”, enlazado directamente con “In the Middle of a Heartbeat” interpretada totalmente en acústico por Deris y la primera parte de “A Tale That Wasn't Right” por Kiske, con la explosión final a partir del solo, apareciendo toda la banda para interpretarla en eléctrico. Me resultó curioso que Deris se hiciese cargo de las partes agudas en el duo final que realizó con Kiske.
Fuera todo lo innecesario del escenario para volver a los inicios de la banda. Como por arte de magia, apareció un muro de amplificadores flanqueando la batería de Dani, con el logo más primigenio de la banda en la parte trasera, para volver a saltar el muro de Jericó y que Kay Hansen se hiciese cargo en solitario de “Heavy Metal Is The Law”, que me encantó escuchar entero ya que después de “Ride The Sky” es mi tema favorito de aquel lejano disco de debut.
Justo en este momento salió por última vez El Guardián para despedirse de nosotros y volvernos a recordar que están celebrando sus 40 años de existencia, lo buenos fans que éramos y bla, bla, bla (Suerte que Dani me iba traduciendo porque yo de inglés ni papa).
Algunos se quejan de que los alemanes tiran mucho de temas largos, pero disfrutar de “Halloween” en vivo con esa terrorífica ambientación que lo acompaña, no tiene precio. Boquiabierto una vez más para disfrutar de otro de los “temas de mi vida”.
Está claro que por muchos cambios de setlist que hagan, nunca puede faltar “Eagle Fly Free”, que Kiske sigue defendiendo bien aunque ya estemos en los momentos finales del show y tenga que tirar bastante de la ayuda del público y del delay. Francamente, creo que es al integrante que mejor le viene este formato, ya que dudo que aguantase un concierto completo con este nivel de exigencia en la actualidad.
No me esperaba “Power” a estas alturas, tema buenrollista donde los haya y que siempre anima la fiesta. Fiesta que llegó a su fin con el médico de cabecera que tienen asignado todos los fans de los almanes, un tal “Dr. Stein”, que nos dejó a todos con una sonrisa de oreja a oreja. La faena la remató “El Guardián de las siete llaves” que nos lanzaba sus bendiciones mientras todos cantábamos al unísono el estribillo del tema que le dio tanta fama.
Pues nada, otra gran cosecha de calabazas este 2026 . La verdad es que disfruté mucho del concierto de los alemanes, que además hicieron bastantes cambios en el setlist con temas que no había presenciado nunca en vivo, al menos en esta última etapa.
No he comentado nada de los músicos, pero los malos rollos parecen haber quedado enterrados para siempre, al menos sobre el escenario, y cada uno sabe el papel que tiene que jugar. Ahí siguen la simpatía de Kai Hansen, la hiperactividad de Markus Grosskop, la seriedad, aunque alguna sonrisa se le escapó, de Michael Weikath (cambiando el chicle por el cigarro en algunas ocasiones), la frescura de Sascha Gerstner, la pegada de Dani Löble, la voz de Kiske y el liderazgo de Andi Deris.
Ya ves, para algunos… ¡40 años no son nada!.
SETLIST
1. March of Time
2. The King for a 1000 Years
3. Future World
4. This Is Tokyo
5. We Burn
6. Twilight of the Gods
7. Into the Sun
8. Ride the Sky
9. Hey Lord!
10. Universe (Gravity for Hearts)
11. Drum Solo
12. I Want Out
13. In the Middle of a Heartbeat
14. A Tale That Wasn't Right
15. Heavy Metal (Is the Law)
16. Halloween
17. Eagle Fly Free
18. Power
19. Dr. Stein


A continuación estaba a punto de vivir uno de los momentos más peculiares e inesperados para un “jebi de los 80” ¡Siiiii! Algo que nunca esperé que sucedería, ver a los padres (más bien abuelos) del Punk. Inesperado por varias razones, la primera porque nunca me lo hubiese planteado y la segunda porque ni sabía que estaban en activo. Mi desconocimiento sobre los punkis llega a tanto, que pensé que después de la muerte de Sid Vicius la banda dejó de existir para siempre. Pero no, al parecer se han reunido en varias ocasiones para celebrar aniversarios u otros eventos y están activos desde 2024 con el cantante Frank Carter sustituyendo al polémico Jhonny Rotten, que parece haberse cambiado de acera en los últimos tiempos y ha llegado a apoyar hasta a Donald Trump (parece que ciertas sustancias tienen efectos devastadores). De hecho el nombre oficial de la banda actualmente es SEX PISTOLS & Frank Carter.
Así que gracias a la “transversalidad” del cartel de este año, ahí tenía a una banda que no hubiese visto de ninguna otra forma. La verdad es que no sabía muy bien que esperarme, ya que a diferencia de otras bandas que son de mi interés, no había visto nada suyo en internet para ver como suenan en directo ¿Vería a septuagenearios con crestas de colores y echando escupitajos por doquier? ¿Sonaría aquello tan mal cómo los vídeos que he visto en directo de su época dorada? ¿Se patearía el público contagiado por la mala leche transmitida desde el escenario? … Pues casi na de eso: Sobre el escenario había 3 señores mayores bastante bien vestidos, a los que costaba moverse y un chico pelirrojo, mi compi Abel me dijo que le recordaba a Ed Sheeridan, que bien podría ser el sobrino de uno de ellos que les había sacado de la residencia de ancianos para ir de excursión. Abajo, algún mosh pit aislado, pero con la mayoría del público tan atento y expectante como un servidor.
Lo cierto es que no me atrevo a escribir una crónica como las que suelo hacer habitualmente, ya que no conozco lo suficiente ni sobre la música ni sobre la trayectoria de los ingleses, como para realizar algo en condiciones. Pero sí que os comentaré mis sensaciones sobre el show:
Respecto al sonido, decir que seguía siendo muy bueno, con lo que lo que se conociera sus temas, pudieron disfrutar de la mejor forma de los mismos, como yo hice de los únicos que conocía, “God Save The Quenn” y “Anarchy In The UK”, supongo que como la mayoría, ya que con mucha diferencia fueron los momentos álgidos del concierto. Musicalmente me sonó todo bastante bien, con un sonido tan limpio que no me pareció lo que yo recordaba de los SEX PISTOLS, destacaría la labor de Steve Jones a las guitarras, aunque, eso sí, lejos de lo que hizo después en su carrera cuando se adentró en el Hard Rock, que es por lo que yo le conocía. La base rítmica, suena realmente bien, aunque la diferencia entre temas no es tanta como para tener que acordarse de muchas cosas.
Al desconocer la música de la banda, me sonaba todo tan parecido que cada vez que empezaba una canción pensaba que era “Anarchy In The Uke”, je, je, … Por cierto, con una discografía tan reducida (sólo un disco oficial y uno pirata de versiones o algo así), tuvieron que tirar de alguna cover como “No Fun” de The Stooges o el famoso “My Way” que popularizó Frank Sinatra, para rellenar el tiempo de duración del concierto.
Otra cosa que me llamó la atención es la poca actitud punk encima del escenario, vamos que sólo vi echar un escupitajo como a escondidas a Frank Carter, los músicos hacían alguna coreografía como a cámara lenta y sobre todo ¿Cuándo un punk hace el símbolo del corazón con las manos para agradecer los aplausos del público? ¡Vamos no me jodas! ¡Si Sid Vicious levantase la cabeza!.
Bromas aparte, lo cierto es que no me disgustaron para nada, pasé un buen rato, sobre todo cuando interpretaron “Anarchy In The UK”, por cierto, tema ideal para dar paso a MEGADETH ya que una versión de este tema fue elegida como single de uno de sus mejores discos.
SETLIST
1. Holidays in the Sun
2. Pretty Vacant
3. Bodies
4. I'm Not Your Stepping Stone
5. Liar
6. God Save the Queen
7. No Fun
8. No Feelings
9. E.M.I.
10. My Way
11. Anarchy in the U.K.


Poca, muy poca suerte he tenido yo con la banda del pelirrojo más famoso del mundo del Heavy Metal. Mira que es una banda que, sin ser de mis TOP, tengo mucho cariño, pero ya desde que los vi por primera vez en la madrileña Sala Macumba, allá a principios de los 2000, nuestra relación no ha ido precisamente bien. Pero estaba dispuesto a que a la quinta fuese la vencida, ya que podía ser la última, y eso de dejar las heridas abiertas nunca conviene, así que me preparé una playlist con sus últimos setlists, me la escuché una y otra vez para saberme bien las canciones, ya que estaba dispuesto a reconciliarme sí o sí con uno de esos que llaman BIG FOUR del Thrash Metal.
La venida de los americanos no ha estado exenta de polémica. Se llegó a dudar de su comparecencia final, ya que las fechas eran difíciles de cuadrar con su gira americana. Lo que al principio iba a ser gira de despedida pronto se convirtió en gira de no despedida... Vamos, que al final vinieron de milagro. De milagro y con lo puesto, porque el espectáculo fue de lo más soso de todo el festival, luciendo únicamente el nombre de la banda en la pantalla trasera tras una muralla de amplificadores y la fugaz aparición de Vic Rattlehead, que bien podría ser uno de esos mimos que te encuentras paseando por Las Ramblas de Barcelona. ¿Se les olvidaría el pen drive para las proyecciones tan espectaculares que les he visto en giras anteriores?
Aun así, expectantes y animados recibimos a la banda mi compi Albel Trasgu y un servidor en un sitio bastante centrado y cerca del escenario. Lugar en el que aguantamos solo los temas "Tipping Point" y "Take No Prisoners", ya que el sonido era bastante penoso. No solo era la voz de Mustaine lo que no se oía absolutamente nada, es que tampoco las guitarras se escuchaban un carajo. Distinguía las partes de las canciones porque las cantaban muchos a mi alrededor. Una pena porque, tras las múltiples escuchas de los días anteriores, eran dos temas que me apetecía escuchar.
Mal había empezado la cosa para mi tan ansiada reconciliación. Nos desplazamos buscando la mesa de mezclas en busca de un mejor sonido, cosa que casi nunca falla, y así fue. Las guitarras ya se escuchaban bien, incluso muy bien, aunque la voz de Mustaine ni estaba ni se la esperaba. Ya sabemos que Dave Mustaine nunca fue un cantante con una voz precisamente privilegiada, pero lo de esa noche fue realmente de vergüenza. ¡BOCHORNOSO!
Ya en la nueva ubicación sonó "Hangar 18", uno de mis temas favoritos de la banda, y aunque "descafeinada" por la falta de voz de Mustaine, la banda se lució al completo. Lo cierto es que Mr. Mustaine siempre ha sabido rodearse de grandes músicos, pero esta vez la banda me sonó realmente atronadora, sorprendiéndome sobremanera los quehaceres de Dirk Verbeuren a la batería. ¡Vaya máquina!, muy bien secundado por el acertadamente repescado James LoMenzo al bajo. También me sorprendió lo bien que se compenetró durante toda la noche con Mustaine el hasta ahora desconocido Teemu Mäntysaari, tarea nada fácil en esa continua tormenta de solos, riffs y cambios de ritmo que es la música de MEGADETH. Respecto al jefe, para nada noté esa dolencia que dice tener en los dedos, porque estos recorrieron su Flyng V a una velocidad terminal.
Con "Sweating Bullets" parecía que la voz de Dave había dejado de esconderse, pero para nada; solo se distinguía a modo de rapeo en medio de esos famosos silencios instrumentales que hacen tan grande a esta canción.
Vuelta a la actualidad de su nuevo disco con "I Don't Care", de estribillo fácil y muy resultón en directo. Del presente al pasado viajamos con "Hook in Mouth", que me sonó mucho más contundente de como lo hacía en aquel disco de 1988 llamado So Far, So Good... So What!, eso a pesar de la "no voz" de Mustaine, que, aunque se oía un poco mejor, el "vocalista" parecía más recitar o rapear que cantar.
Uno de los momentos álgidos del concierto fue cuando sonaron "Skin o' My Teeth" y "She-Wolf", dos de los temas favoritos de los seguidores de la banda. Personalmente, uno de los que más disfruté fue "Wake Up Dead", ya que Peace Sells... siempre fue de mis discos preferidos de la banda.
Con "Puppet Parade", de su última obra, bajó un poco el ritmo del concierto, pero las pulsaciones llegaron a lo más alto con el momento METALLICA que el pelirrojo nos tenía preparado, cayendo seguidas "Mechanix", esa que sus eternos enemigos llamaron "The Four Horsemen", y la sorprendente "Ride the Lightning", que, curiosamente, fue de las que mejor "cantó" Dave.
A pesar de encontrarnos ya en el tramo final, fueron valientes y, aprovechando el tirón de la respuesta del público, nos presentaron otra del último disco, "Let There Be Shred", que, por cierto, me sonó muy Kill 'Em All.
La traca final empezó con "Tornado of Souls", una de las que más se nota el bajón de las cuerdas vocales de Mustaine, por un momento pensé que milagrosamente se habían calentado, pero no, solo se trataba de los coros del resto de la banda. Con "Peace Sells" no se notó tanto, ya que todo el público le ayudamos a cantarla (por algo es mi tema favorito).
En cuanto suena el hiperconocido riff de "Symphony of Destruction", aparece el ya icónico "¡Aguante MEGADETH, aguante MEGADETH!". ¿Había muchos argentinos o ya se nos pegó a todos? Este es otro de los temas que no debe esforzarse mucho en cantar el pelirrojo, porque el público se vale por sí mismo.
Y, para terminar, el tema que posiblemente mejor define la música de MEGADETH, "Holy Wars... The Punishment Due", una orgía musical llena de solos intercambiados o doblados, riffs imposibles, cambios de ritmo... y que, además, no tiene muchas partes vocales. Embelesado me quedé mirando las pantallas, viendo cómo las manos de los dos guitarristas, perfectamente sincronizados, recorrían los mástiles de sus guitarras.
Bueno, bueno... a ver cómo explico yo ahora que, a pesar de todo lo que he dicho, es la vez que más me ha gustado y que más he disfrutado de una actuación de MEGADETH... a pesar de la "no voz" de Mustaine.
Parece que la despedida va para largo, si quiere una reconciliación en condiciones con un servidor, yo plantearía dos opciones a Mr. Mustaine, ya que esta "versión rap" de la banda no me convence:
1.- Que fiche a un vocalista que le sustituya o le ayude (como Kai Hansen en Gamma Ray). Aunque encontrar a alguien que cante al "estilo Mustaine" no es fácil, ja, ja, ja.
2.- Que haga una despedida en versión instrumental con la guitarra de Marty Friedmansimulando las líneas vocales.
¡AHÍ LO DEJO!.
SETLIST:
1. Tipping Point
2. Take No Prisoners
3. Hangar 18
4. Sweating Bullets
5. I Don't Care
6. Hook in Mouth
7. Skin o' My Teeth
8. She-Wolf
9. Wake Up Dead
10. Puppet Parade
11. Mechanix
12. Ride the Lightning
13. Let There Be Shred
14. Tornado of Souls
15. Peace Sells
16. Symphony of Destruction
17. Holy Wars... The Punishment Due


PGracias a que tanto la bebida energética como el zumo de cebada, seguían surtiendo el efecto que se espera de ellos, decidimos por unanimidad seguir con la fiesta. Y qué mejor forma que cerrar los ojos de vez en cuando e imaginar que estabas escuchando la Lemmy y sus huestes. Porque ciertamente los MOTÖRHITS saben rendir un gran tributo a los de Lemmy, además aprovecharon para celebrar por todo lo alto el 45 aniversario del directo "No Sleep 'til Hammersmith", aquel disco que sorprendió a todo el mundo llegando de forma totalmente inesperada al n⁰ 1 en UK.
Aprovecharon además la pantalla trasera, lo que hizo más ameno si cabe el concierto.
No sé que tipo de relación tendrá la banda con la organización del festival, pero no hace falta que les anuncien ya que siempre forman parte del cartel, de hecho, con todas las actuaciones que hacen durante el festi (tocan varias veces al día), no creo que ni les haga falta ensayar en todo el año.
Intentamos, pero ya no pudimos, sumarnos a la fiesta del DJ, el pinchadiscos de toda la vida, vaya. Había que guardar fuerzas que esto no había hecho más que empezar (Aunque alguno ya dejó el combustible en la reserva, ja, ja, ja).
