
MANOWAR "Fighting The World" (1987)
MANOWAR "Fighting The World" (1987) por Fernando Villacé
CRÍTICAS DE DISCOSREMEMBER DREAMS




Versión audio:

Son las 2:50 h de la madrugada de un sábado cualquiera de mediados de los 80. Los penetrantes pitidos de mi nuevo Casio digital hicieron el milagro de despertarme solo a mí en medio del dormitorio de mi internado, que compartíamos unos 40 compañeros. Bajo mi almohada me esperaba mi transistor gris con un casco mono enchufado. Seguramente sonaría fatal, ya que, además de ser «mono», la señal procedía de la onda media, que de calidad andaba justita, pero, en el silencio de la noche, para mí era como si estuviese escuchando un equipo de alta fidelidad.
Tras darle al «on» y aguantar estoicamente los últimos diez minutos de un programa de copla presentado por un tal Parada, sonaban las señales horarias y, con las notas de «Fox on the Run», comenzaban mis dos horas favoritas de la semana, ni más ni menos que La Emisión Pirata, posiblemente el máximo culpable de que este tipo de música calase tanto en mí.
Para nada recuerdo qué sonó aquella lejanísima noche, salvo un tema que se llamaba «Carry On», de un grupo americano que no conocía de nada y que me dejó realmente impactado: unos tales MANOWAR.
¡Joder! Qué pena que no me haya pillado de vacaciones en casa, con mi loro a mano, para poder grabarlo. En cinta no lo grabé, pero donde quedó bien registrado fue en mi cabeza, que no paraba de repetir, sin pedírselo: «Querri on, querri on, querri on...».
Tras esas dos horas de felicidad completa, conseguí dormir las cuatro más que pude, hasta que nos despertaron a golpe de 40 Principales, con algún hit del momento sonando a todo volumen. Pero daba igual lo que sonase y a qué volumen: mi cabeza estaba poseída por ese «querri on, querri on, querri on», del que no me pude deshacer ni en la hora de oración.
Lo primero que hice al despertarme fue anotar en mi libreta, para que no se me olvidase, algo así como «Manoguar». No os riáis, pero es que los curas nos daban francés y no inglés.
No era mucho de salir los domingos por la tarde. Prefería quedarme escuchando los partidos de fútbol y, casualmente, por esa época habían dado al Pirata la posibilidad de hacer un programa llamado "Rock & Gol", en el que te iban dando los resultados de fútbol a golpe de rock. Aunque, la verdad, no acabó de engancharme, ya que ponían casi siempre los mismos temas y del fútbol te enterabas más bien poco.
Pero ese domingo me había picado la curiosidad por saber algo más de ese nuevo grupo que había descubierto, así que decidí ir a Simago a ver si, con suerte, habían sacado ya la nueva Heavy Rock a la venta y ponía algo de los americanos.
Y ¡BINGO! Salía un artículo, además de la reseña de su último disco.
Lo primero de lo que me di cuenta es de que no se llamaban Manoguar, sino Manowar, y que ese Fighting the World no era su primer disco, sino el quinto. Aunque, gracias a que los había fichado Atlantic, sí era el primero que pudieron editar a nivel mundial; en concreto, fue el primer disco editado en nuestro país.
Me llamó la atención su atrevida imagen para la época: todos muy, muy cachas, a lo Conan y con taparrabos ¿De verdad era necesario?.Otra curiosidad que pude leer, es que era el primer disco de Heavy Metal grabado totalmente en digital. Recuerdo también que en la crítica de la revista ponían el disco muy bien, alabando que hubiesen dado a su música el toque de comercialidad que les faltaba a sus anteriores obras.
Ya que estaba por Simago, me pasé por la sección de música a ver si ya tenían la cinta o si sabían cuándo les llegaría. Como era de esperar, fallé en mi intento, ya que las dependientas encargadas de la sección no sabían ni de qué les hablaba. De todas formas, de poco hubiese servido que lo tuviesen, ya que mi propina de ese mes había ido destinada casi al completo a adquirir otro disco, además de importación, de otro descubrimiento de ese mes. Si os digo que son alemanes y que les gustan las calabazas, ya sabéis de quienes hablo.
Varios meses tardé en adquirir el preciado casete. Primero porque no disponía de dinero y después porque ninguna tienda de discos lo traía, al tratarse de una banda desconocida. Pero, durante todo ese tiempo, ese «querri on, querri on» de vez en cuando machacaba mi cabeza sin compasión.
Unos cuantos meses después, y por encargo en Diskos K, la única tienda que en Valladolid te conseguía "cosas raras", me hice con la deseada obra. Por fin podría disfrutar de ese «querri on» cuantas veces quisiera en mi walkman sin que martillase mi cabeza.
Yo creo que, por lo que me costó conseguirlo, pronto se convirtió en uno de "los discos de mi vida".
La verdad es que con la presentación de la cinta en sí me quedé un poco decepcionado. Atlantic no se esmeraba mucho en aquella época: la portada en una cara, los créditos en letra pequeña al reverso y los títulos con su duración en la contraportada. La mayoría de las cintas de la época no venían con el, más tarde, habitual libreto con fotos, letras y demás.
Pero ¡qué coño! Lo importante es la música, ¿no?
Así que vamos a por ello:
Tumbado en mi cama y con los cascos a tope de volumen, me aislé de todo lo que me rodeaba para saborear un disco como se hacía antes:
¡ESCUCHÁNDOLO ENTERO Y MUY ATENTO!
Qué buena era esa sensación de olvidarte de todo, sumergirte en un disco y pensar que durante ese rato en el mundo solo existíais tú, tu música y tu imaginación.
¿Hace cuánto que no escuchas un disco así, sin estar pensando cuál es lo próximo que va a saltar en la cola de espera de tu plataforma musical?
El disco te atrapa desde el arranque con el tema título. "Fighting the World" es toda una declaración de intenciones que, desde esa batería inicial con la que arranca, huele de inmediato a himno. Y sí, es muy comercial, tal y como leí en la reseña de la Heavy Rock. Es heavy, muy heavy, pero con un estribillo hímnico total al que te sumas nada más escucharlo para alistarte en el «Ejército del verdadero metal» y luchar contra todo el mundo que no pertenezca a él. Se nota la pulcritud y limpieza de la primera producción digital del Heavy Metal, sobre todo en el sonido de la batería de Scott Columbus, que suena muy ochentera, pero a la vez muy limpia. A destacar esos hímnicos coros marca de la casa y tan importantes en el sonido MANOWAR.
Sin duda, "Blow Your Speakers" fue compuesta para intentar introducirse en el mundo MTV, aunque de una forma peculiar: metiéndose con los medios y las discográficas por menospreciar al Heavy Metal. La venganza de los fans: subir el volumen a tope hasta que revienten los altavoces. (Posiblemente de ahí venga la estupidez de intentar batir el récord Guinness de potencia de sonido y cargarse una gran gira como tenía que haber sido la de Kings of Metal, a la que yo tuve la mala suerte de asistir). El tema musicalmente me encanta. Tiene un fuerte poso de hard rock americano y el resultado es muy apetecible, aunque siempre pensé que no fue la mejor elección como primer single, ya que, desde mi punto de vista, no es la canción que mejor representa al disco en su conjunto.
¡Por fin eres mío!, y no, no era «querri on», sino "Carry On". No me extraña que el tema me entrase a la primera, y es que desde el principio te engaña con ese pausado ritmo acústico lleno de melodía que rápidamente desemboca en el que, para mí, es el mejor estribillo de los americanos de toda su trayectoria.
¿El tema más comercial de su carrera? Puede que sí.
¿El que más gancho tiene? Seguro.
El tema va in crescendo y siempre envuelto en melodía, desde la interpretación de Eric Adams, que demuestra que puede lucirse sin tener que desgañitarse, hasta el gran solo de Ross the Boss, con su punto culminante en ese estribillo que durante tantos meses se apoderó de mi sesera. Creo que di a la tecla de rebobinado de mi loro unas tres o cuatro veces para volver a escucharlo una y otra vez para ver si, de una vez por todas, deshacía ese hechizo que me tenía poseído desde hacía unos meses. Por cierto, la letra habla de seguir adelante y no rendirte nunca para conseguir tus sueños.
"Violence and Bloodshed" supone un gran giro de guion respecto a lo que habíamos escuchado hasta ahora, ya que todo el optimismo y buen rollo que transmite "Carry On" se convierte en oscuridad. De ello avisan las sirenas y explosiones del principio, que desembocan en un tema mucho más rápido, rozando casi el speed metal de la época y donde el bajo de Joey DeMaio empieza a marcar terreno. Curiosa la estructura del tema, ya que a partir de la mitad es prácticamente instrumental, siendo la batallera guitarra de Ross the Boss la verdadera protagonista. El tema en sí nos cuenta lo perdido y fuera de lugar que se encuentra un soldado de la guerra de Vietnam tras volver a casa. Más o menos tan perdido como un jebi aprendiz de rebelde en un internado de curas.
Llega el momento de dar la vuelta a la cinta toca "Defender". El tema nos habla del mensaje que un padre transmite a su hijo para que este siga con su legado. ¿Y qué mejor padre que Orson Welles, que fue el encargado de ponerle voz?. No me extraña que, con ese poder hipnótico en la narración, el señor Welles hubiese conseguido acojonar a un buen puñado de americanos haciéndoles creer que los marcianos los estaban invadiendo en un programa de radio.
Musicalmente es un tema cargado de esa epicidad de la que los americanos hicieron gala a lo largo de su carrera. Una epicidad que va de menos a más en intensidad, logrando capturarte a lo largo de los seis minutos que dura. Curiosamente, no fue concebido inicialmente para este álbum y ya había sido lanzado como single en 1983, tras no haber podido incluirse por falta de espacio en el álbum Into Glory Ride. Decidieron regrabarlo de nuevo para Fighting the World, conservando únicamente la narración original de Orson Welles, que por desgracia había fallecido en 1985, dos años antes de su publicación.
Así de repente y de forma inesperada suena una intro de las que normalmente abren los discos. "Drums of Doom" comienza con un efecto de sonido que simula un ejército de caballería para terminar con esos «tambores del destino» que sirven de lucimiento a Scott Columbus, que aprovecha al máximo esa producción digital de la que ya hemos hablado.
"Holy War", con su demoledor estribillo, pronto se convirtió en uno de mis temas favoritos. Conducido por el galopante bajo de Joey DeMaio, que quiso dejar claro quién iba al frente de ese ejército cuyo objetivo era acabar con los infieles al metal. Eso sí, deja que el resto de soldados se luzcan, con un gran Eric Adams y Ross the Boss poniendo a galopar su guitarra para no quedarse atrás. Considero que este tema es el preámbulo de lo que, a posteriori, nos vendría con Kings of Metal.
"Master of Revenge" es un cortebbastante rarito, una especie de intro con un Eric Adams muy teatral y una oscuridad que queda un poco fuera de lugar en el conjunto del álbum.
Pero al final del túnel, no muy largo, ya que dura solo 1:31 minutos, vemos la luz, ...
... ¡Y vaya luz!. Una de esas que deslumbra. "Black Wind, Fire and Steel" es un temazo en toda regla, en el que Joey DeMaio se desata del todo, abusando de su bajo, al que pone a galopar tanto que está a punto de desbocarse. Es uno de los temas más rápidos de toda su historia, en el que todos los músicos se lucen, destacando la grandiosa labor de Eric Adams, dispuesto a desgañitarse hasta el punto de casi dejarse la garganta en el intento. Líricamente resume muy bien la "filosofía Manowar" de tomarse el Heavy Metal como una forma de vida.
Y de repente se oye ese «clack» que sonaba al saltar el play cuando terminaba una cinta.
¡Joder! ¿En serio que ya se terminó? Qué corto se me había hecho aquello. Bueno, no es que se me hubiese hecho corto: es que lo era. El disco solo duraba 34 minutos.
Eso sí, con ese final no quedaba más remedio que dar la vuelta a la cinta... y volver a empezar.
Y esta fue mi primera toma de contacto con los «Reyes del Verdadero Metal». Hay que tener en cuenta que mis oídos y mi cerebro eran casi vírgenes en cuanto a heavy metal se refiere, pero tras varias escuchas consecutivas, tenía la sensación de haber escuchado un disco y a una banda que harían historia. Y así fue, los americanos son de esas pocas bandas que consiguieron crear escuela influenciando en un montón de bandas (Majesty, Hammerfall, Sabaton, Brothers of Metal, ...). Eran muy buenos músicos, aunque no los más virtuosos, pero la mezcla de la epicidad de su música , su pintoresca imagen y su mensaje de "muerte al falso metal", dieron en el clavo para atraer a un público que poco a poco se fue convirtiendo en legión. Sólo Ross The Boss quiso rebelarse a eso y al final fue expulsado del ejército del True Metal por desacato a la autoridad.
Siempre me tomé un poco a broma el tema de su imagen, sus peleas y pomémicas con otras bandas... Creo que todo era buscado y cuestión de imagen. Una imagen que acabó engulléndolos.
Tras la escucha de "Fighting the World" me hice con "Sing Of The Hammer" en cuanto lo pusieron de oferta en la discoplay. No me gustó tanto, pero me pareció otro grandísimo disco del que disfruté mucho.
Solo hubo que esperar un año para que lanzasen el grandioso Kings of Metal, que nuevamente volvió a saciar todas mis expectativas e incluso a superarlas.
Tan enganchado estaba a los "Manoguar" que hasta me escapé para ir a San Sebastián en su gira de 1989. Gira en la que ya no estaba en la formación Ross the Boss, que , como ya he dicho, fue expulsado de la banda tras la grabación de Kings of Metal por negarse a cumplir las órdenes del general DeMaio,. No os podéis imaginar las ganas que tenía de verlos en directo. Tantas como la decepción que me llevé al hacerlo. ¡Qué puta mierda de sonido!, con ese objetivo tan absurdo del récord Guinness de sonido, arruinaron lo que pensaba que iba a ser uno de los conciertos de mi vida. Me llegué a acordar de aquellos que no paraban de decirnos que «escuchábamos solo ruido», porque en esa ocasión tenían toda la razón. Y, para colmo... No tocaron «Carry On».
Tal cabreo me cogí que no volví a escuchar un nuevo disco de Manowar en lustros.
Tras varias décadas de altibajos tanto musicalmente como en directo, según las crónicas que leía, muchas ganas de reconciliarme con ellos en el Rock Fest de Barcelona de 2022, pero dieron «la espantá» y no pudo ser. Menos mal que fueron capaces de sustituirlos por el tristemente desaparecido Ross the Boss, que nos quitó la espinita.
Me estoy pensando darles otra oportunidad en marzo de 2027... aunque el Vistalegre casi me da tanto miedo como el récord Guinness.
.. Ya os contaré.
Y recoordad: Mucho Rock, mucho Heavy Metal y sobre todo, ... nunca dejéis de soñar.
PUNTUACIÓN: 9,9 de 10
DATOS DE INTERÉS:
MANOWAR – Fighting the World
Publicación: 17 de febrero de 1987
Sello: ATCO Records, perteneciente al grupo Atlantic. Algunas ediciones internacionales aparecen bajo Atlantic.
Grabación: 1986–1987, en Universal Recording Studios, Chicago (Illinois, EE. UU.). Fue grabado y mezclado utilizando equipamiento digital de 32 pistas.
Productor: Manowar.
Productor ejecutivo: Jason Flom
Ingeniero de sonido y mezcla: Rich Breen
FORMACIÓN:
Eric Adams — voz
Ross the Boss — guitarras y teclados
Joey DeMaio — bajo de 4 y 8 cuerdas.
Scott Columbus — batería y percusión
Orson Welles — narración en Defender
COMPOSITOR: Joey DeMaio
LISTADO DE CANCIONES:
CARA A
Fighting the World
Blow Your Speakers
Carry On
Violence and Bloodshed
CARA B
Defender
Drums of Doom
Holy War
Master of Revenge
Black Wind, Fire and Steel
Escucha el disco en Spotify:
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Escuchar en Youtube:
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